Excepciones compasivas y salvaguardas
Sin excepciones, las políticas se vuelven frágiles. Define cuándo pausar sin culpa: viajes, enfermedad, visitas familiares. Establece salvaguardas que eviten desbordes: si rompo una regla, entonces retomo en el siguiente bloque; si fallo dos días, entonces reviso la causa, no aumento exigencias. Introduce cierres semanales para ajustar sin dramatismo. La compasión sostenida crea adherencia real, porque anticipa lo humano: incertidumbre, cambios, antojos. Con márgenes claros, no necesitas perfección, solo consistencia amable que te devuelva estabilidad incluso tras semanas complejas.